Servicios

El electrocardiograma es la representación de la actividad eléctrica del corazón, registrada a través de unos electrodos colocados en la superficie corporal.

Este estudio nos da información de vital importancia, como son la presencia de ciertas arritmias, el crecimiento de las cavidades cardiacas (insuficiencia cardiaca), infarto al corazón, alteraciones cardiacas secundarias a la hipertensión arterial, entre otras.

El monitor Holter es un dispositivo electrónico pequeño, que se encarga de monitorizar y registrar el ritmo del corazón. Este aparato se utiliza durante 24 - 48 horas, tiempo en el cual el dispositivo registra todos los latidos cardiacos.

La información registrada por el monitor Holter se utiliza para buscar enfermedades relacionadas con el ritmo cardiaco, como lo son las taquiarritmias y bradiarritmias, siendo también un examen muy utilizado para el estudio del sincope (desmayos).

El monitor Holter es una estudio indoloro, que consiste en unos electrodos (parches) pegados en la piel, los cuales llevan la información registrada a través de unas cables a un monitor, que se encarga de guardar toda la información hasta que esta es interpretada en una computadora por medio de un software especial.

Frecuentemente los síntomas cardiacos, como las arritmias y el sincope, no se presentan diariamente, y esto genera la imposibilidad de diagnosticar con precisión una enfermedad por medio del electrocardiograma estándar 12 derivaciones, e incluso con el monitor Holter. Es por esta razón que existen dos opciones de monitorización cardiaca de mayor duración, lo cual asegura un diagnóstico de precisión y con esto un tratamiento específico.

Existen dos clases de monitores cardiacos de larga duración:

  • No implantable (SEEQ): Consiste en un parche especial que se coloca sobre la piel en la región anterior del tórax. Este parche está diseñado para registrar todos los latidos cardiacos durante una semana, y enviar los datos vía online a su médico. Esta opción es útil en caso de síntomas relativamente frecuentes relacionados a palpitaciones o desmayos. Pros: No invasivo, no duele, cuenta con mayor capacidad de registro que el monitor Holter. Contras: Registro continuo durante siete días, por lo que si el síntoma no se presenta en dicho tiempo, no se puede esclarecer el diagnóstico. Pros: No invasivo. No duele. Mayor capacidad de registro que el monitor Holter. Contras: Registro continuo durante 7 días, por lo que si el síntoma no se presenta en dicho tiempo no se puede esclarecer el diagnóstico.
  • Implantable (loop- recorder): Consiste en un pequeño dispositivo del tamaño de una llave, que se implanta por debajo de la piel en la región anterior del tórax. El implante de dicho dispositivo se realiza con anestesia local, realizando una pequeña incisión de dos centímetros aproximadamente, a través de la cual se colocará este monitor. El monitor registra todos los latidos cardiacos por un periodo de hasta dos años, por lo que la posibilidad de llegar a un diagnóstico preciso es particularmente alta. Este monitor implantable se revisa periódicamente en busca de alteraciones del ritmo cardiaco, o cuando la persona refiere síntomas; dicha revisión se realiza a través de una computadora, siendo esto totalmente indoloro. Este procedimiento se recomienda ampliamente en personas con molestias poco frecuentes, o en aquellos individuos que han sufrido de eventos vascular cerebrales (stroke), siendo imperativo buscar arritmias asociadas a la formación de coágulos en el corazón (fibrilación auricular). Pros: Registro continuo durante dos años, procedimiento electivo ambulatorio (después del implante la persona se va a casa), no interfiere con las actividades de la vida diaria. Contras: Requiere ser implantado con un cirugía mínimamente invasiva y deja una pequeña cicatriz. Pros: Registro continuo durante 2 años. Procedimiento electivo ambulatorio (después del implante la persona se va a casa). No interfiere con las actividades de la vida diaria. Contras: Requiere ser implantado con un cirugía mínimamente invasiva. Deja una pequeña cicatriz.

El estudio de mesa inclinada (tilt-table test) es utilizado para evaluar el síncope (desmayo) de causa inexplicable.

Habitualmente se recomienda realizar el estudio de mesa inclinada cuando se tienen síncopes de repetición donde la causa no ha sido esclarecida, o bien donde por el ambiente de trabajo, la historia médica, la edad y otros factores han sido comunes; un nuevo episodio podría causar lesiones graves.

La prueba consiste inicialmente en permanecer totalmente recostado sobre una mesa especial, a la cual la persona se fija por medio de unos cinturones, a lo que sigue el enderezamiento de la mesa hasta que el cuerpo toma la posición de pie, dicha posición se mantiene durante varios minutos, mientras se monitoriza la presión arterial y el ritmo cardiaco por medio de un electrocardiograma. Esto permite evaluar la respuesta cardiovascular del cuerpo a los cambios de posición.

Este estudio es muy útil para diagnosticar el desmayo secundario a síncope neurocardiogénico (ver apartado de síncope), el cual sucede cuando la parte del sistema nervioso, que controla la presión arterial y la frecuencia cardiaca, disminuye súbitamente su actividad durante un corto periodo de tiempo, ocasionando una disminución del flujo cerebral, y como consecuencia el desmayo, esto precipitado por los cambios de posición.

Cuando existen enfermedades del ritmo cardiaco, caracterizadas por una frecuencia cardiaca baja (bradicardia), el único tratamiento es el implante de un marcapasos.

Los marcapasos son dispositivos que tienen la finalidad de restaurar la frecuencia del corazón a través de una pequeña descarga eléctrica imperceptible.

El implante de un marcapasos es un procedimiento mínimamente invasivo, que se realiza con anestesia local. El generador del marcapasos (que incluye la pila y la computadora) se coloca por debajo de la piel y el tejido graso en la región subclavicular (por debajo de la clavícula, puede ser del lado izquierdo habitualmente y en ciertas situaciones del lado derecho), a dicho generador se conectan uno o dos cables (esto depende del tipo de bradiarritmia), los cuales llegan hasta el corazón a través de la vena subclavia.

Es muy importante entender que un marcapasos tiene la finalidad de restaurar el ritmo cardiaco, y con esto restaurar la funcionalidad y la calidad de vida, por lo que la vida posterior al implante debe de regresar a la normalidad después de una semana de reposo del hombro y brazo del lado donde se colocó.

Es un procedimiento de rutina, rápido y seguro. El marcapasos debe de ser revisado cada seis o doce meses para valorar su adecuado funcionamiento, utilizando una “programadora”, la cual nos permite conocer el estado del marcapaso incluyendo el tiempo restante de la batería (un marcapasos promedio tiene una duración de aproximadamente ocho a diez años), lo que nos permite programar el momento adecuado para realizar el cambio del generador (pila).

Un desfibrilador es un marcapasos especial, que sirve para evitar la muerte súbita cardiaca, esto es porque algunas personas tienen un riesgo muy alto de presentar arritmias malignas que pueden terminar en paro cardiaco y la muerte. Estos marcapasos especiales monitorizan cada latido del corazón durante todo el tiempo, y cuando detectan una arritmia maligna la detienen por medio de una descarga eléctrica (desfibrilación), que regresa al corazón a su ritmo normal.

El desfibrilador automático implantable (conocido como DAI) está recomendado para aquellas personas con:

  • Insuficiencia cardiaca (corazón dilatado).
  • Infarto cardiaco previo.
  • Arritmias malignas previas.
  • Enfermedades genéticas que predisponen muerte súbita, como síndrome de QT largo, síndrome de Brugada, displasia arritmogénica del ventrículo derecho, entre otras.

El implante del desfibrilador automático implantable es muy parecido al de un marcapasos estándar, la diferencia es un mayor tamaño del desfibrilador y sus cables, ya que es una tecnología más compleja, pero probablemente lo más importante es la manera como se programa el desfibrilador, ya que este debe de ser individualizado para cada paciente y cada arritmia, de lo contrario existe el riesgo que el dispositivo no actúe de manera adecuada, ya sea sin desfibrilar cuando debe de hacerlo, o desfibrilando inapropiadamente, es por esto que debe de ser implantado y programado por un cardiólogo subespecializado en la electrofisiología cardiaca.

La insuficiencia cardiaca (dilatación del corazón) es el nombre que le damos a la enfermedad del corazón que provoca una disminución en la fuerza de contracción, esto puede ser secundario a infartos cardiacos, hipertensión arterial de muchos años, entre otras.

Esta enfermedad se manifiesta como una disminución en la capacidad de realizar actividad física (cansancio extremo), así como hinchazón de piernas y falta de aire, esto generado por la pérdida de coordinación del corazón al momento de contraerse para generar el latido. Bajo este concepto se inventó un marcapasos especial, denominado

dispositivo para la resincronización cardiaca, que consiste en tres cables colocados estratégicamente en el corazón, los cuales producirán una contracción cardiaca coordinada, y por lo tanto un latido cardiaco más fuerte.

Gracias a este dispositivo de resincronización cardiaca, el paciente mejora sustancialmente la calidad de vida al disminuir la falta de aire y aumentar la capacidad para hacer actividad física, también tiene un efecto protector al disminuir la progresión de la enfermedad.

El estudio electrofisiológico es un procedimiento mínimamente invasivo que se realiza con anestesia local, que consiste en introducir unos catéteres especiales hasta el corazón a través de la ingle (vena femoral). Estos catéteres especiales tienen la capacidad de registrar la electricidad del corazón, y por medio de mediciones y maniobras, se puede conocer con exactitud el funcionamiento del ritmo del corazón.

Este procedimiento es muy útil en varias enfermedades del corazón, en las que se incluyen:

  • Sincope (desmayo) de origen inexplicable, donde el estudio electrofisiológico nos permite saber si el desmayo es secundario a una arritmia peligrosa, o bien para descartar la necesidad de implantar un marcapasos; esto es especialmente útil en gente joven.
  • Palpitaciones, en ocasiones existen síntomas relacionados a palpitaciones sin documentar por electrocardiograma una taquicardia, haciendo muy complicado implementar un tratamiento adecuado; en estos casos el estudio electrofisiológico nos permite conocer el tipo de taquicardia, y con esto el tratamiento indicado.
  • Bradicardia, en muchas ocasiones se documenta bradicardia sin acompañarse de síntomas o con síntomas muy ligeros, en estas personas es muy importante realizar el estudio electrofisiológico antes de colocar un marcapasos, ya que en varias ocasiones esto no es necesario.

La ablación de arritmias es el tratamiento de primera elección para la mayoría de las taquicardias, ya que es un método muy seguro y curativo, a diferencia de los medicamentos que tienen muchos efectos adversos (incluyendo la muerte), y solo controlan de manera temporal los síntomas. Es por esto que se ha convertido en el tratamiento de primera elección en los países del primer mundo.

El procedimiento es similar al estudio electrofisiológico (ver apartado Estudio Electrofisiológico), la diferencia consiste en que al momento de desencadenar la taquicardia, por medio de un catéter especial denominado de ablación podemos encontrar el tejido cardiaco responsable de la arritmia, y curarla de manera definitiva al cauterizarla.

Existen muchos tipos de arritmias, y por lo tanto múltiples estrategias de ablación, sin embargo todas tienen en común un alto índice de seguridad y un porcentaje muy alto de curación. Este procedimiento es realizado exclusivamente por un cardiólogo subespecializado en electrofisiología cardiaca (especialista en arritmias y marcapasos).