Tipos de taquicardias, causas y síntomas

Uno de los tipos más frecuentes de trastornos del ritmo cardíaco por el que las personas deciden visitar a un especialista es la taquicardia, la cual es considerada una arritmia y se caracteriza por la presencia de un ritmo más acelerado en los latidos del corazón del considerado como normal en estado de reposo. Con la finalidad de que nuestros visitantes conozcan más acerca de ella, dedicaremos esta publicación en el blog del Centro del Ritmo Cardíaco a hablar de los diferentes tipos de taquicardias que existen, de los síntomas que las caracterizan y de las causas que las originan.

Antes de comenzar, queremos aclarar que lo aquí presentado sólo es informativo, y para recibir una opinión especializada es necesario consultar a un cardiólogo, quien se encargue de realizar las pruebas y exámenes requeridos para llegar a un diagnóstico preciso, y así comenzar con el tipo de tratamiento más adecuado para reducir los riesgos de presentar arritmias.

Como acabamos de mencionar, la taquicardia es un aumento en la frecuencia cardíaca, y a pesar de que esta se presenta de manera completamente normal como respuesta fisiológica al realizar actividades físicas, también se puede presentar a raíz de un traumatismo y una enfermedad y estar presente incluso en estado de reposo, en cuyo caso es necesario identificar las causas que originan que el corazón lata más rápido de lo normal y buscar un tratamiento especializado, ya que las arritmias pueden acarrear algunas complicaciones.

La taquicardia es entendida como una frecuencia cardíaca elevada en las cavidades superiores o inferiores del corazón, o en ambas cuando el cuerpo se encuentra en estado de reposo, esto ocasionado por anomalías en la transmisión de las señales eléctricas que controlan los latidos del corazón. A pesar de que en algunos casos las personas con taquicardia no manifiestan signos, síntomas ni complicaciones que hagan sospechar de alguna anomalía, es posible que debido a las alteraciones en el funcionamiento normal del corazón se den algunos problemas, incluyendo los accidentes cerebrovasculares y la insuficiencia cardíaca; por ello, es necesario que si durante un examen médico general se detecta algún problema, o si se han presentado síntomas de una arritmia, se lleven a cabo las pruebas médicas que permitan llegar a un diagnóstico preciso e iniciar un tratamiento, ya sea a través del uso de medicamentos, procedimientos quirúrgicos o cambios de hábitos.

Según el origen de las alteraciones en el latido del corazón y sus causas, se identifica que existen distintos tipos de taquicardias. Entre las más frecuentes se encuentra la fibrilación auricular, el aleteo auricular, la fibrilación ventricular, la taquicardia supraventricular y la taquicardia ventricular. La fibrilación auricular, por un lado, puede presentarse de manera temporal, constante y permanente, y en ella la frecuencia cardíaca es alterada por el funcionamiento irregular y caótico de las aurículas del corazón. Debido a alteraciones en los impulsos eléctricos que regulan el funcionamiento de las aurículas, se presentan contracciones descoordinadas, débiles y rápidas, dando como resultado taquicardia. Por otro lado, el aleteo auricular es una condición en la que las aurículas del corazón no laten a una frecuencia regular pero lo hacen de manera muy rápida. El aleteo auricular es ocasionado por un funcionamiento irregular del circuito de la sangre en las aurículas provocando contracciones débiles. En la fibrilación ventricular, los ventrículos del corazón se agitan y no producen un adecuado bombeo de sangre al cuerpo, lo que puede tener consecuencias fatales si no se trata correctamente. La fibrilación es bastante común durante los ataques cardíacos o después de ellos. Mientras tanto, en la taquicardia supraventricular la frecuencia cardíaca se eleva originándose en un sitio por encima de los ventrículos y es algo muy común que se presente desde el nacimiento. En el caso de la taquicardia ventricular, los ventrículos no pueden llenarse de sangre correctamente ni contraerse para bombear la sangre al cuerpo, y aunque por lo regular sólo se presenta durante cortos períodos sin causar daño, si no se atiende puede llegar a poner en riesgo la vida de quien la presenta.

Los síntomas de las taquicardias incluyen un pulso acelerado, palpitaciones, dificultades para respirar, dolores en el pecho, desmayos, aturdimiento, mareos y fatiga, pero como ya mencionamos, algunas personas no manifiestan síntomas, y sólo durante exploraciones físicas se detectan anomalías en el funcionamiento del corazón. Si se presentan estos síntomas es de importancia acudir con un especialista, en especial si existen dificultades para respirar, desmayos y dolores en el pecho que se prolongan por varios minutos. Es el especialista quien logrará identificar las causas de la taquicardia y determinar el tipo de tratamiento que resulte más adecuado. En este punto es importante mencionar que las causas son de lo más diversas y dependen del tipo de taquicardia que se presente, aunque en general se debe a la presencia de algún factor que interrumpe la transmisión normal de los impulsos eléctricos que regulan el ritmo del latido del corazón.

Entre las causas más comunes se encuentran los daños cardíacos por enfermedades, anomalías congénitas en las estructuras del corazón, anemia, hipertensión, consumo de alcohol, uso de estimulantes como cafeína y drogas recreativas, desequilibrios de electrolitos, fiebre, tabaquismo, hipertiroidismo, apnea del sueño, entre muchos otros, pues estos dependen del tipo de taquicardia que se presente.

Para el diagnóstico de las taquicardias, los especialistas emplean un electrocardiograma que puede hacerse directamente en la clínica u hospital, o bien, se puede recurrir al uso de dispositivos portátiles de electrocardiografía para monitorear la actividad cardíaca durante algunas horas, días o semanas. De igual manera se puede solicitar una prueba electrofisiológica para identificar la ubicación de los problemas de corazón y pruebas de imagen como un ecocardiograma, una resonancia magnética, una tomografía computarizada, una angiografía coronaria y una radiografía de tórax. De igual manera se puede realizar una prueba de esfuerzo físico y otros exámenes complementarios, como análisis de sangre, para detectar la causa precisa de la taquicardia y descartar padecimientos subyacentes.

Les recordamos que para el diagnóstico y tratamiento de taquicardias en el Centro del Ritmo Cardíaco contamos con un equipo de especialistas médicos con experiencia reconocida en la atención de arritmias. Si presentan algunos de los síntomas aquí descritos o bien, simplemente quieren realizarse una prueba general para comprobar el estado de su corazón, no duden en ponerse en contacto con nosotros para agendar una cita, con gusto los atenderemos.

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